En cortoAl recibir rines al mayoreo conviene revisar conteo contra factura, estado del empaque, acabado y color parejo entre piezas, medidas estampadas y barrenado con una muestra. Documenta con fotos cualquier daño antes de firmar o de montar un solo rin, y almacénalos protegidos y en seco.
Un rin dañado que se detecta al recibir es un reclamo sencillo. Uno que se detecta con el cliente enfrente y la llanta ya montada es una pérdida. Este checklist toma pocos minutos.
Antes de firmar de recibido
- Cuenta las piezas y compáralas con la factura o lista de empaque (modelo, medida, color y cantidad).
- Revisa el exterior de las cajas o tarimas: golpes, humedad, cintas rotas.
- Anota en el comprobante de entrega cualquier daño visible, con fotos.
Ya en tu bodega o taller
- Acabado: busca rayones, burbujas o escurrimientos en la pintura, y compara que el color y el brillo sean parejos entre piezas del mismo juego.
- Marcas estampadas: medida, ET, fabricante y capacidad de carga deben coincidir con la ficha del producto.
- Barrenado y centro: verifica con plantilla y calibrador en una muestra de cada modelo recibido.
- Superficie de montaje: que esté limpia y plana, sin rebabas.
- Accesorios: tapones centrales, tornillería y anillos, si aplican.
- Prueba de ajuste: monta un rin sin llanta en un vehículo antes de armar un lote grande, si el modelo es nuevo para ti.
Almacenamiento
- Guárdalos en un lugar seco y techado; la humedad deteriora el acabado.
- Si los apilas, protege la cara decorada con cartón o espuma.
- Rota inventario por fecha de llegada y etiqueta con modelo y medida.
- Evita colocar peso sobre las cajas inferiores.
Antes de entregar al cliente
Aprieta con torquímetro en cruz, usa anillos centradores si el CB lo pide, y recomienda reapretar tras 50 a 100 km. Un rin bien instalado es la mejor publicidad de tu negocio.




